Publicado el 4 de septiembre de 2013 | por 0

Nuevos formatos televisivos

En Fahrenheit 451 “la película” asistimos a una versión chunga del futuro, de bomberos y pandereta. Entre otras muchas cosas que ocurren y que no desvelaré, en el día a día de los ciudadanos es muy importante un programa de televisión interactivo y minimal que ya quisiera La 2. Es el futuro de la televisión, que ya está aquí. O no.

Con el siglo XXI ya en primaria y aun con sus mil desgracias, crisis y felonías, todo es un poco mejor que en la película de los libros chamuscados. Todo menos la tele. Y me refiero a los programas, ya que el aparato actual está requetebién y muy avanzado. La técnica supera al contenido con creces y es menester regalar los ojos con series que hayamos bajado, suscripciones a canales de pago o si no, emigrar a un país Netflix. Porque ese hueco que queda entre capítulo y capítulo, entre película y película, eso que llamamos programación es, en un optimista 95%, ful. Ful de la buena, de Estambul.

El futuro con Kubrick era minimalista, de fondo claro, de objetos bellos y redondeados. Diseño y armonía. ¿Cómo reaccionaría el Dr. Dave Bowman de “2001: Una odisea del espacio” si encendiese la tele en la España de 2013? Sufriría taquicardias, palpitaciones, temblores, vértigo, malestar general y fuertes náuseas: el síndrome de Stendhal ante tanta maravilla. La visión de una Paz Padilla presentando o un Jorge Javier sentando cátedra en un decorado de plásticos multicolores, acabarían con la odisea de un plumazo. El viaje psicodélico del final de la película se sustituiría por un publirreportaje de las zapatillas Confort Gel y terminaría con la muerte en la cama de un decrépito y apolillado Bowman pulsando el OFF del mando.

Sí, amigas y amigos, la tele es un espectáculo de luz y color. Y con un montón de canales que hay que llenar con un mínimo coste, todo gracias a una TDT que nos ha culturizado a todos. Es la aldea global, el mundo sin fronteras, la repanocha: tenemos acceso al cutrerío mundial que nos muestran los programas low cost de otras nacionalidades y al que antes teníamos un difícil acceso. Sin olvidar la producción nacional con sus grandes debates de ambiente predemocrático y las enormes series de ficción con las jóvenes promesas del cine depilado.

Nuevos formatos televisivos

Las noticias con total imparcialidad, los programas matinales, los concursos con su chispa y sus famosos, el cotilleo, la moda, el corazón,… todo tocado con la varita mágica de una producción hecha con una calculadora en una mano y con un contrato por obra o servicio en la otra.

Y las series y el cine. En la mayor parte de los casos, de derribo. Encienda su canal TDT favorito y disfrute de un western de los 50’s sin exteriores, decolorado, doblado a su lengua vernácula favorita. La cinta seguramente forme parte de un lote de películas de a 10 euros la docena con derechos para emisión incluidos que es el no va más del entretenimiento familiar. Y para los grandes canales, reposiciones de calado como El Equipo A, MacGiver, El Coche Fantástico, Se ha escrito un crimen, etc. Todo lo nuevo.

Pero hablemos de formatos televisivos. Todos podemos tener ideas para un programa de televisión y hoy es un momento apasionante, porque las ideas más peregrinas se pueden convertir en un programa con los padrinos adecuados. ¿Quiere que su programa vea la luz? Con tantos canales ávidos de contenido, lo único que necesita es un buen patrocinador. El canal TDT difícilmente le va a dar un euro, pero vaya usted de la mano de una buena marca y seguro que las puertas se abren de par en par. Que usted consiga el patrocinio, esa es otra historia.

En otra época albergué con unos amigos la esperanza de parir una idea de programa de tv que fuese producida por un canal grande y hacerme una piscina llena de Doritos pero, aunque estuvimos cerca, nunca ocurrió. Después vimos algunas de las ideas convertidas en programa y llegué a pensar que perdimos la oportunidad o que alguien nos las copió, pero la realidad es que un tipo en Nevada está escribiendo un artículo parecido a este a 8.000 kilómetros de aquí.

Nuevos formatos televisivos

Dicho esto, ya que mi confianza en el formato televisivo está bajo mínimos, aprovechando que en estos momentos se está celebrando el FesTVal con todas las mentes superdotadas de la tele en España, me permito hacer una lluvia dorada de ideas a bote pronto para que las coja quien las quiera. Corra al Registro de Propiedad Intelectual a registrar estos formatos antes que nadie, embauque a su presentador de programas favorito, convenza a un patrocinador de relumbrón y triunfe en el prime time de un canal de TDT con menos de un 1% de share. Dese el gustazo:

Docurresopón

No solo un formato, es un género en sí.
Ustedes ya conocen el género televisivo del docusoap, es decir, realidad montada como ficción: Pesadilla en la Cocina, Alaska y Mario, Supernanny, Hermano mayor, etc. Olvídense del programa y piensen en los trabajadores: en los cámaras, los de sonido, producción, presentador,…
El docurresopón es un género que muestra la realidad de estos trabajadores en el día a día de la grabación de un programa determinado, todo montado como ficción. METALENGUAJE.
Así, en el docurresopón de Conexión Samantha podemos asistir a las risas de los cámaras cuando la protagonista hace que se divierte; en el docurresopón de Supernanny vemos a la señora que hace de nanny golpeando un saco de boxeo al llegar a su casa y escribiendo con sangre en una pizarra todo lo horrible de la jornada; en el docurresopón de Pesadilla en la Cocina vamos con todo el equipo a un McDonalds, etc. Grandes posibilidades.

El Culto

Cultura
En El Culto un miembro de la Real Academia Española lee desde un camión-escenario con megafonía el discurso con el que en su día tomó posesión de su silla ante un grupo de personas que hacen botellón. Esta es la idea primigenia, pero bien podemos sustituir al académico por un personaje que hable bonito como Juan Manuel de Prada y a los del botellón por la cola para entrar a un concierto de One Direction.
Mientras se desarrolla el discurso, un entrevistador a pie de calle hace preguntas a la concurrencia sobre el texto e invita a participar en una tertulia que se celebrará a su conclusión. Los que aceptan suben al plató que hay en el camión y entablan una amena conversación con el académico sobre cultura, letras, ortografía, etc. que seguro que será muy divertida.

Turista Imaginario

Entretenimiento / Viajes
Este es un miniprograma o microcápsula. Sirve para rellenar la programación y es perfectamente patrocinable por cualquier agencia de viajes, compañía aérea, etc.
¿Qué nos queda por ver en programas de viajes, si ya está todo visitado? Pues viajar pero sin viajar.
¿Cómo es esto? Cada programa está dedicado a un destino, por ejemplo Australia. El equipo va a un sitio animado, como un mercado o una calle concurrida y graba a diferentes personas a las que se les pide que cierren los ojos y nos cuenten su viaje a Australia imaginario, con la condición de que esté plagado de anécdotas. El entrevistador puede ayudar al viajero preguntándole cosas sobre la marcha.
Luego lo montamos todo “bien picadito” y listo.
El patrocinador puede regalar un viaje al destino, ya que estamos.

El Musicón

Entretenimiento / Música
Un programa de una hora en el que varias bandas de pop y rock, que estén de gira por España en ese momento, tocan en directo un par de temas cada uno en un plató con público. Se intercala con entrevistas inteligentes a los músicos y reportajes normales sobre eventos y festivales.
¿Pero esto ya está inventado, no? ¡Ajá! Pero no existe en la televisión española desde hace años.

Los Hombres de Madison

Ficción / Comedia
En vez de dar mil rodeos, aclarar que es un Mad Men a la española. Para que el título funcione, habrá el personaje de Madison, de nombre real María de la Encarnación, que es la secretaria a la que todos quieren conquistar en esta agencia publicitaria de la España de los 60’s.
Grandes campañas, como la de Coñac Fundador con un slogan que ríete tú del “Lucky Strike. It’s toasted”: “Porque es nítido y suave, porque es seco y tiene aroma, todo el que lo bebe sabe que sabe bien lo que toma. Superarse es ser mejor aún. Fundador, un coñac que se supera porque si siempre estuvo bien ahora está como nunca” o la creación del “A mí plin, yo duermo en Pikolin” en 1964, pasando por el anuncio televisivo de Centenario Terry del mismo año con la chica a caballo y sus pelotas saltarinas a cámara lenta, todo un hito en el erotismo prelibertades:

– Terry me va.

– Usted sí que sabe.

– Centenario Terry.

Imaginen una reunión de españoles de los de verdad juntos para elaborar este anuncio en 1964. Esto sin duda, revienta cualquier share.

En esta versión cañí del género publicitario, el alcohol y el tabaco corren como ríos aún más caudalosos que en Mad Men. Todo es más en esta serie que en la original americana, solo faltarán los guapos.
El casting es complicado, porque un Resines parece adecuado pero te puede complicar la serie llevándola a su terreno de pausas forzadas y repeticiones, recordándonos constantemente que está ahí. ¿Y qué me dicen de Santi Millán en el papel de guapo? Jajaja, es broma, amigos.
Es importante que en la trama no haya situaciones basadas en los equívocos. Esto es un handicap para todos los guionistas de comedia del país, por lo que habrá que buscar a jóvenes promesas o traducir textos foráneos.

Como ven, se lo doy todo hecho. No dejen de ver la TV, que en invierno da calorcito.

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